Tendencias en la educación en línea para los próximos 10 años
Hoy en día, la educación en línea está en la cima de la popularidad. Ha desafiado al sistema educativo tradicional, ha abierto nuevas perspectivas para millones de especialistas y ha revolucionado la manera de entender el aprendizaje. La educación en línea es móvil, cómoda y progresista, y además avanza a pasos agigantados. ¿Cómo será la educación en línea en 2030? ¿Y qué tendencias ya se pueden observar ahora?

Tendencia n.º 1. El aprendizaje en línea como principal actividad diaria
Si hoy dedicamos al aprendizaje solo 30 minutos al día, por ejemplo durante la pausa para el almuerzo, muy pronto eso dejará de ser suficiente. Para 2030, completar cursos en línea se convertirá en una actividad cotidiana tan habitual como cepillarse los dientes. La proporción de tiempo que dedicamos al aprendizaje ha ido creciendo cada año durante ya varias décadas. Así, según un estudio de Richard Florida en su libro «La clase creativa», los empleados más exitosos y eficaces dedican de media al aprendizaje no menos de 14 horas a la semana. ¡Y hay que señalar que el libro fue escrito ya en 2002! Hoy han aumentado tanto las exigencias de los empleadores como la competencia en el mercado laboral. En consecuencia, incluso ese ritmo de aprendizaje ya no es suficiente. Prepárate para que tengas que ser estudiante y profesional a la vez las 24 horas del día.

Tendencia n.º 2. Colaboración entre la educación en línea y los negocios
Precisamente por eso, cada vez más empresas empiezan a integrar el aprendizaje de los empleados de forma «fluida» en el proceso de trabajo. Esto será posible gracias a las colaboraciones entre las plataformas en línea y las empresas.
A medida que aumenta la brecha entre la educación clásica y el mercado laboral, las empresas empiezan a comprender que su aliado más fiable en la selección de personal cualificado son los recursos educativos. Así, Google lleva tiempo colaborando con Coursera, que ofrece formación en línea en el ámbito de las TI. Juntos incluso crearon un curso sobre el trabajo con Google Sheets. Esto le dio a Google acceso a una reserva de especialistas cuya preparación se ajustará con precisión a sus requisitos y, además, permitió a la empresa mejorar la cualificación de sus empleados actuales.

Tendencia n.º 3. Empleo sin diploma
En los próximos 10–15 años, los diplomas y los currículums (tal como los conocemos ahora) perderán su importancia. La educación en línea ya tiene muchos puntos de contacto con el talent development (gestión del talento). En primer lugar, los empleadores empezarán a prestar atención a la lista de habilidades del candidato, especialmente a las soft skills. Se analizará la llamada «huella digital»: los cursos en línea que haya completado el candidato y sus resultados en cada etapa del aprendizaje. Esto se convertirá en una especie de portafolio para quienes ejercen profesiones que no implican bocetos, diseños u otras pruebas visuales de cualificación. Gracias a ello, según las previsiones de Transparency Market Research, el mercado de la formación en soft skills crecerá hasta los 34 mil millones de dólares para 2026.

Tendencia n.º 4. Servicios de evaluación de habilidades y potencial
Muchas profesiones se están quedando obsoletas, por lo que los especialistas se ven obligados a cambiar radicalmente de ámbito de actividad. Aquí surge la pregunta: ¿qué profesión exactamente conviene aprender? ¿Cómo saber en qué campo te espera con certeza el éxito? ¿O por qué no logras conseguir un ascenso en tu actual lugar de trabajo? ¿Qué te falta? Esa información podrán proporcionarla precisamente las plataformas educativas en línea mediante pruebas basadas en IA, incorporándolas a su lista de servicios.
Esto también puede interesar a los propios empleadores: muchos de ellos querrían medir el nivel de esas mismas soft skills de los candidatos durante la contratación. Por ejemplo, evaluar el potencial creativo y la capacidad de pensamiento crítico es lo más difícil. Precisamente por eso, las plataformas educativas en Estados Unidos ya prestan servicios de evaluación tanto a empleadores como a los propios especialistas. Allí, en 2019, el mercado de evaluación de potencial y habilidades superó los 9 mil millones de dólares. Para 2030, sin duda, no hará más que crecer. La evaluación de habilidades y potencial puede convertirse en una práctica generalizada tanto en la selección de cursos formativos como en las entrevistas de trabajo.

Tendencia n.º 5. La «Matrix» educativa
Al hablar del futuro de la educación en línea, no se puede dejar de mencionar las tecnologías digitales. Con ello se entienden la RV y la RA, la inteligencia artificial, el Big Data, etc. Desde hace tiempo ya se están integrando en nuestra vida. Sobre su base, para 2030 podría producirse una transición a gran escala hacia la simulación virtual, cuando el estudiante ni siquiera tendrá que salir de casa para convertirse en químico o ingeniero aeronáutico.
Como mínimo, la educación sin duda tomará prestadas las herramientas del neuromarketing. Con ayuda de advanced training protocol (protocolos de entrenamiento) ya hoy es posible medir la actividad neuronal del cerebro del estudiante. Esto permitirá personalizar mejor el aprendizaje, seleccionando solo aquellas prácticas y técnicas que aceleran el funcionamiento del cerebro del estudiante y provocan una respuesta psicofísica.
Si hablamos de algo más futurista, es totalmente posible la aparición de tecnologías que mejoren las capacidades cognitivas del ser humano. Esto implica la creación de una base única de conocimientos a la que la persona estará conectada las 24 horas del día, gracias a lo cual el aprendizaje se producirá de forma continua y en tiempo real.

Tendencia n.º 6. Aparición del mercado de la «empaquetación de contenidos»
Debido al crecimiento de la popularidad de los cursos en línea, aparecen nuevas plataformas en línea y expertos que, a veces, ni siquiera lo son realmente. Por ejemplo, en Udemy cualquiera que tenga algo que contarle a la gente puede convertirse en «profesor». Así, la calidad del contenido empeora, lo que afecta negativamente a la motivación y la confianza de los usuarios. La búsqueda de una solución a este problema puede conducir a la creación de una gran industria de producción de materiales. Es decir, empezarán a ganar dinero quienes sean capaces no solo de compartir conocimientos, sino también de empaquetarlos en una envoltura atractiva y cómoda para su consumo. Así, en el futuro aparecerá todo un mercado de «contenido empaquetado» con agencias especializadas que prestarán servicios a las plataformas educativas para crear una propuesta de valor dirigida a un segmento concreto de estudiantes en línea.

Tendencia n.º 7. Unión de universidades y una «base mundial de conocimientos»
Ya en 2019, las tres universidades más grandes de México crearon un ecosistema educativo común llamado La Tríada. En él, cualquier estudiante de estas universidades puede realizar gratuitamente más de 100 cursos en línea a elección. Esto permite a las universidades intercambiar conocimientos libremente entre sí, y a los estudiantes, asimilarlos libremente.
Con este enfoque, las universidades pueden ponerse al frente de la revolución educativo-tecnológica. ¿Quién sabe si no aparecerá una base global de conocimientos a escala mundial si colaboraciones similares empiezan a crearse a nivel internacional? Al fin y al cabo, un ecosistema así podría unir a expertos de diferentes rincones del mundo y dar a los estudiantes la posibilidad de aprender de los mayores genios de nuestro tiempo. Esto, a su vez, conducirá a la aparición de una gigantesca plataforma educativa en línea con la que objetivamente será difícil competir para otras plataformas.

Por supuesto, es imposible decir con absoluta precisión qué nos espera en los próximos 10 años. Sin embargo, no cabe duda de que se avecina una revolución en la educación en línea. Solo queda seguir los cambios y lograr adaptarse a ellos para mantenerse al timón.