Conseguir un puesto de HR Manager a cualquier precio: cómo conquistar a un empleador con tu currículum
El éxito de cualquier empresa es directamente proporcional a la competencia y al profesionalismo de las personas que trabajan en ella. Y quien se encarga de seleccionar a esas personas es el HR Manager. Precisamente por eso se convierte en la clave de la estabilidad y del desarrollo del negocio, ya que solo él es capaz de distinguir qué especialista aportará beneficios a la empresa y cuál no. Por eso mismo, los empresarios seleccionan a los propios HR Managers con enorme cuidado y durante mucho tiempo… Entonces, ¿cómo demostrar a un posible empleador que precisamente tú te convertirás en la fuente de los empleados más productivos y orientados a objetivos, y conseguir así el trabajo de tus sueños?
¿Por dónde debe empezar el currículum de un HR Manager?

La búsqueda de empleo siempre comienza con la elaboración de un buen currículum, también en el ámbito de los recursos humanos. Aquí su calidad es incluso más importante que en cualquier otra profesión, porque ¿cómo puede un HR Manager encontrar y atraer a buenos empleados si él mismo no sabe redactar un currículum y una carta de presentación decentes? ¡Sería simplemente ridículo! Así que tendrás que esforzarte mucho antes incluso de responder a las ofertas de trabajo.
Ante todo, no olvides las reglas básicas:
- la extensión del currículum no debe superar una página de Word (dos páginas como máximo, pero ese es realmente el límite y, además, es poco recomendable);
- la información debe presentarse de manera coherente, en un lenguaje conciso y profesional, sin epítetos ni metáforas;
- el texto debe dividirse mediante viñetas, utilizando además diferentes tipos de letra para destacar la información importante, así como marcadores y subtítulos;
- en el currículum conviene incluir la mínima cantidad posible de información personal: nada de historias sobre aficiones, opiniones políticas, etc.;
- es necesario personalizar cada currículum para la empresa concreta a la que te postulas, con el fin de aumentar tus posibilidades de éxito.
Lo primero que interesa a un reclutador al leer tu currículum es el objetivo de tu búsqueda de empleo. Aquí se trata del puesto concreto que te interesa. Es mejor que la formulación sea específica, indicando la especialización, pero sin adjetivos innecesarios. Por ejemplo, simplemente: «HR Manager».
A continuación, puedes indicar el objetivo de la elaboración y presentación del currículum, es decir, definir la empresa y el sector en el que te gustaría trabajar. Por ejemplo: «HR Manager en una empresa tecnológica (sector IT)». Esto es importante porque, de esta manera, el empleador relaciona rápidamente al candidato con su propia empresa y comprende si ambos encajan.
Después puedes ampliar ese objetivo añadiendo tus aspiraciones profesionales. Aquí el candidato habla de sus metas, deseos, habilidades y experiencia. Por ejemplo: «HR Manager en una empresa tecnológica (sector IT). Mejora de los indicadores de reclutamiento, formación del personal, automatización de la gestión administrativa de recursos humanos». Esta información también puede reflejarse en la carta de presentación; sin embargo, incluirla directamente en el currículum te dará la imagen de un verdadero profesional, de una persona ambiciosa y que sabe perfectamente lo que hace. ¿Hasta qué punto debe detallarse este objetivo? Depende de la empresa concreta a la que estés postulando. Normalmente, puedes formularlo a partir de los principales requisitos indicados en la oferta de empleo. Observándolos, comprenderás rápidamente qué objetivo y qué tipo de empleado desea incorporar a su equipo el posible empleador.
Cómo redactar un currículum paso a paso

En el curso de Lectera «El trabajo de tus sueños. Guía para la búsqueda de trabajo» explicamos cómo redactar correctamente un currículum, superar distintos tipos de entrevistas, cambiar de trabajo sin pérdidas económicas y causar la mejor primera impresión tanto al empleador como a los futuros compañeros. Pero ahora vamos a analizar con más detalle las distintas secciones del currículum que tendrás que completar después de redactar la introducción.
Formación
Aquí todo es bastante estándar: debes indicar la especialidad que estudiaste y la universidad en la que te graduaste, así como los cursos de formación que hayas realizado. Pero hay un matiz importante: ¡solo debes mencionar aquellos cursos que estén directamente relacionados con tu especialidad! Si has realizado cursos de ventas y estás postulando a un puesto de HR Manager, es mejor no hablar de ello.
Asimismo, evita enumerar premios o certificados antiguos cuya utilidad ya no esté demostrada. Es mejor mencionarlos durante la entrevista.
Experiencia laboral
Si no eres un especialista principiante, la experiencia es la parte principal del currículum. A la hora de describirla, existen varias reglas:
- Evita mencionar largos periodos de inactividad profesional. Si, por ejemplo, no trabajaste en tu especialidad durante dos años, es mejor indicar inmediatamente la razón (por ejemplo, una baja por maternidad) o rellenar ese periodo con una actividad neutra como «trabajo freelance».
- La experiencia laboral debe parecer no solo coherente, sino también estable. El empleador desconfiará si has cambiado de trabajo más de una vez al año. Si cambiaste de puesto dentro de la misma empresa, es conveniente agrupar todos esos cargos en un único bloque.
- Lo más importante son los últimos tres años de tu trayectoria profesional. No merece la pena hablar de lo que hiciste hace más de diez años, porque esa experiencia suele considerarse ya desactualizada.
- Si tu antigua empresa no es conocida en el mercado, indica su sector de actividad. No escribas simplemente «Empresa N», sino «Empresa N dedicada a la organización de eventos y celebraciones».
- Utiliza palabras clave habituales en tu sector. Puedes incluirlas tanto en la descripción de tus funciones anteriores como en los nombres de los puestos («director comercial», «gestión de equipos», etc.). Las palabras clave son precisamente aquello que permite al empleador encontrar tu currículum entre muchos otros.
- Limítate a cinco responsabilidades por cada puesto de trabajo. Además, simplifica su descripción para que sea fácil comprender a qué te dedicabas. En lugar de «implementación de proyectos orientados a la optimización de los procesos de trabajo dentro de la empresa», escribe simplemente «optimización de procesos empresariales».
- Indica obligatoriamente tus logros en cada puesto, preferiblemente mediante cifras o hechos concretos. Por ejemplo: «reduje la rotación del personal en un 35 %» o «desarrollé criterios de selección de empleados que posteriormente fueron implantados en todas las sucursales de la empresa».
Competencias clave
Esta sección también debe completarse con palabras clave que permitan al empleador encontrarte. Evita habilidades demasiado evidentes, como «competencias informáticas», porque hoy en día prácticamente todo el mundo las posee. Lo mejor es consultar los requisitos del puesto en la empresa concreta a la que aspiras: así comprenderás qué competencias necesitas destacar para encajar en ella. Revisa también otras vacantes similares en el ámbito de los recursos humanos. Por lo general, todas ellas mencionan las siguientes habilidades:
- gestión de equipos;
- captación y gestión del talento;
- desarrollo de la marca empleadora;
- comunicaciones internas y externas;
- gestión documental y auditoría de recursos humanos, entre otras.
Sobre mí
Muy a menudo los candidatos confunden esta sección con una lista de cualidades personales y escriben cosas típicas como «puntualidad» o «educación». Todo eso está muy bien, pero hace falta algo más concreto y relacionado específicamente con el puesto al que aspiras. Por ejemplo: «Conocimientos de psicología que me ayudan a seleccionar a los mejores candidatos» o «Cumplimiento riguroso de todos los plazos».
Fotografía, datos de contacto y lugar de residencia
La fotografía en el currículum no es obligatoria, pero si decides incluirla, debe estar realizada en un estilo profesional. Además, asegúrate de indicar una dirección de correo electrónico adecuada, y no algo como «klubnichka1987@gmail.com». El lugar de residencia conviene mencionarlo únicamente si estás considerando vacantes en tu propia ciudad y no tienes intención de mudarte.
Salario deseado
No conviene indicar una cifra exacta, y además sería difícil hacerlo debido a la gran variación salarial existente. Sin embargo, puedes señalar una horquilla salarial o una cantidad entre un 15 % y un 20 % superior a la que ganas actualmente. Esto preparará al empleador para hablar de cuestiones económicas durante la entrevista y abrirá la puerta a una negociación justa. No obstante, asegúrate de analizar los salarios de los HR Managers en el mercado para no asustar a los empleadores con expectativas demasiado elevadas ni, por el contrario, infravalorar tus servicios profesionales.
Cómo escribir una carta de presentación

La carta de presentación tampoco es un documento obligatorio, pero te recomendamos encarecidamente que no la descuides. Muy a menudo los empleadores se interesan por un candidato precisamente gracias a la carta de presentación y no al currículum. Esta proporciona información adicional sobre el aspirante. Por eso, probablemente sea el elemento más importante para quienes no tienen experiencia en recursos humanos: en ese caso, la carta puede convertirse en el factor decisivo para que tu candidatura sea considerada.
La carta de presentación tiene una estructura bastante clara:
- Saludo: debe ser personalizado o dirigido a los empleados del departamento correspondiente («Hola, estimado/a [nombre/cargo]»).
- Puesto al que aspiras: si envías el currículum por correo electrónico directamente al empleador y no a través de una plataforma de búsqueda de empleo.
- Motivación: es decir, la respuesta a la pregunta «¿qué te atrae de esta vacante?». Puede tratarse de un proyecto o producto interesante, del deseo de adquirir una nueva experiencia o de construir una carrera en un ámbito nuevo para ti.
- Experiencia: una descripción de proyectos o habilidades adicionales que puedan ser útiles para el puesto, pero que no aparezcan reflejados en tu currículum. Si nunca has trabajado en recursos humanos, puedes mencionar, por ejemplo, tu tesis o tu trabajo de fin de estudios relacionado con cuestiones de RR. HH.
- Despedida: acompañada de tus datos de contacto.
La carta de presentación debe ser breve, pero informativa. Te aconsejo que, una vez terminada, la releas varias veces y te preguntes si sería posible leerla rápidamente en unos diez segundos. Si la respuesta es sí, entonces todo va bien: es muy probable que el empleador preste atención precisamente a tu candidatura.
Conseguir un puesto de HR Manager puede parecer una tarea difícil y aterradora para cualquier candidato, incluso para alguien sin experiencia profesional. Sin embargo, no es así en absoluto. Para un empleador, al revisar tu currículum y tu carta de presentación, lo más importante no es la cantidad de proyectos realizados ni los años trabajados en un departamento de recursos humanos. Lo fundamental son unas competencias clave formuladas con precisión, tu disposición a trabajar sobre las debilidades de la empresa y las oportunidades que puedes ofrecerle como especialista. Así que nunca olvides esto: ¡lo más importante es creer en ti mismo y en tus conocimientos!