Job hopping: cómo lo ven los responsables de RR. HH. y los empleadores, y si realmente es tan malo como parece

Hoy quiero compartir mi opinión sobre el job hopping, es decir, la tendencia a cambiar de trabajo de forma constante o relativamente frecuente, algo que preocupa tanto a algunos profesionales de recursos humanos como, cada vez más, a los propios candidatos. Por lo general, se considera que una persona practica job hopping cuando permanece en un puesto durante uno o dos años como máximo. Evidentemente, este plazo varía según el sector. En algunas industrias, tres meses ya pueden considerarse una experiencia significativa; en otras, incluso diez años pueden parecer insuficientes para adquirir una verdadera experiencia profesional. Sea como sea, el job hopping sigue siendo un tema recurrente del que se habla en conferencias, oficinas directivas y entrevistas de trabajo. ¿Cómo debemos interpretarlo? ¿Cómo lo perciben hoy los profesionales de RR. HH.? ¿Y los directivos? Voy a contártelo todo.

¿Es normal cambiar de trabajo con frecuencia?

Depende de cada caso y del sector, pero la respuesta suele ser bastante sencilla: es normal aquello que tú consideras normal. El concepto de «una vida, una carrera» dejó de ser relevante hace ya varias décadas. Las personas cambian de profesión, reinventan sus carreras, se convierten en especialistas de áreas relacionadas e incluso se adentran en campos completamente nuevos. Además, cuanto más joven es una persona, más probable es que practique el job hopping. Las nuevas generaciones no están dispuestas a permanecer en una empresa que no tiene nada que ofrecerles o que les ofrece algo que no necesitan. Al fin y al cabo, incluso mi propia plataforma educativa, Lectera, ayuda a personas de todas las edades a cambiar de profesión, acceder a universidades en otros países, mudarse al extranjero gracias a contratos laborales y aprender desde cero las profesiones del futuro. ¡Entre nuestros estudiantes hay personas de quince años y también de sesenta y cinco! Y, créeme, no les preocupa demasiado haber tenido antes tres o cuatro trayectorias profesionales que en algún momento les resultaron inspiradoras. Personalmente, me parece maravilloso.

Olvídate de la palabra «normal». Deja de vivir según las reglas de la sociedad que te rodea, porque tarde o temprano descubrirás que no te llevan a donde realmente quieres estar. Busca tus propias reglas, defínelas, ajústalas y nunca te conformes con menos de lo que deseas ni con lo que una sociedad, muchas veces ya obsoleta, considera aceptable. Todos los límites existen únicamente en tu mente. ¿Quieres cambiar de trabajo aunque lleves menos de un año, seis meses o incluso un mes en tu puesto actual? Hazlo. Considera ese impulso como una señal de que tu intuición está intentando decirte algo importante.

Lo que realmente puede preocupar a un reclutador en tu currículum

Los largos periodos sin actividad profesional. Por ejemplo, si durante dos años no trabajaste ni estuviste vinculado oficialmente a ninguna organización. Tendrás que explicar dónde estuviste durante ese tiempo y cómo desarrollaste tus habilidades mientras no tenías empleo. ¿Qué hacías? ¿Por qué no empezaste antes a construir una nueva etapa profesional? Sé sincero, porque tarde o temprano cualquier mentira acaba saliendo a la luz, por muy bien que creas ocultarla.

Los cambios entre sectores completamente diferentes. Si existe alguna conexión, aunque sea mínima, entre un empleo y el siguiente, no suele haber problema. Pero si has ido saltando de una industria a otra como si intentaras encontrar tu vocación en cuestión de meses, es muy probable que el reclutador quiera profundizar en ello.

Los cambios rápidos entre puestos que requieren más tiempo de formación del que realmente pasaste en ellos. El reclutador probablemente te preguntará cómo conseguiste adquirir todas esas competencias en tan poco tiempo y cómo lograste compaginar el aprendizaje con un trabajo que ya exigía una gran parte de tu atención. Inventar una respuesta convincente a esta pregunta sin despertar sospechas será bastante complicado.

¿Cómo presentar los cambios frecuentes de empleo en el currículum o en la carta de presentación?

Simplemente, no lo hagas. No es necesario explicar en el currículum por qué dejaste un trabajo para aceptar otro, ni justificar periodos de enfermedad o estudios. Si te preguntan durante la entrevista, responderás entonces. Antes de ese momento, no tiene sentido intentar justificarte por adelantado, como si dijeras: «Sí, he cambiado varias veces de trabajo, pero por favor no me juzguen». Es mucho más útil preparar una respuesta adecuada para la entrevista y reorganizar tu currículum de forma estratégica. Procura que tus experiencias profesionales estén vinculadas a tus competencias: «Gestión de equipos: tres puestos con fechas y responsabilidades», «Análisis de marketing: dos puestos», y así sucesivamente.

Cómo perciben el job hopping los profesionales de RR. HH.

Lo más probable es que no le den tanta importancia. Siempre que no hayas cambiado de empleo cada pocas semanas, puedas explicar por qué trabajaste en determinados lugares y tu sector no requiera pasar muchos años en una misma empresa. Como mucho, el reclutador querrá entender por qué dejaste determinados puestos, qué te motivó a tomar ciertas decisiones profesionales y cómo elegías tus oportunidades laborales. Si eres capaz de explicar tu motivación, mostrar una lógica clara entre tus diferentes empleos y señalar qué fue lo que no te convenció de cada uno —o dónde simplemente aspirabas a una mejor remuneración—, superarás esta fase sin mayores dificultades.

Lo que un profesional de RR. HH. necesita entender es:

  • Que eres una persona responsable y que cambiaste de empleo por razones objetivas, no simplemente porque te aburrías.
  • Que eres leal a las empresas para las que has trabajado y no compartes información con la competencia.
  • Que posees un amplio conjunto de habilidades y sabes aplicarlas en tu nuevo puesto.
  • Que eres perseverante, estás comprometido con tu profesión y, al mismo tiempo, sabes priorizar tus propios objetivos cuando los intereses colectivos no tienen sentido para ti.
  • Que los cambios de empleo fueron decisiones conscientes y no el resultado de elecciones aleatorias.

Cómo percibe el job hopping un directivo

Para un responsable de departamento o para el propietario de una empresa, lo más importante es que poseas determinadas habilidades y seas capaz de aplicarlas eficazmente en el trabajo. Averiguar si tuviste conflictos con compañeros, por qué abandonaste ciertos puestos o qué te llevó a cambiar de empleo es, en gran medida, tarea de recursos humanos. Por supuesto, el profesional de RR. HH. transmitirá posteriormente sus conclusiones al directivo junto con tu candidatura. Sin embargo, al final, lo que realmente le interesará al responsable será saber hasta qué punto encajas en el equipo, si eres capaz de cumplir los KPI, qué competencias posees y cómo pueden contribuir al desarrollo del negocio. En esencia, eso es lo que más importa.

Por supuesto, tus cualidades personales también interesarán a tu futuro responsable, aunque en menor medida. Si eres un buen profesional, sabes hacer bien tu trabajo y posees sólidas habilidades de comunicación, el job hopping pasará a un segundo plano.

Lo que un directivo necesita comprender es:

  • ¿Has aprendido realmente algo en los distintos puestos que ocupaste durante ese período de cambios laborales?
  • ¿Qué competencias posees actualmente?
  • ¿Qué experiencia profesional respalda esas competencias?
  • ¿Dónde, cómo y con quién aprendiste, y qué resultados concretos conseguiste?
  • ¿En qué tareas destacas especialmente?
  • ¿Qué papel desempeñas habitualmente dentro de un equipo y por qué?

¿Qué es mejor: el job hopping o permanecer mucho tiempo en el mismo puesto?

Solo tú puedes responder con certeza a esta pregunta. Desde un punto de vista puramente subjetivo, considero que permanecer demasiado tiempo en el mismo puesto suele ser más perjudicial que cambiar de empleo con cierta frecuencia, ya que puede conducir al estancamiento profesional. El salario acaba dejando de corresponderse con los estándares del mercado y las oportunidades de crecimiento profesional se vuelven cada vez más limitadas.

Cambiar de empleo tiene numerosas ventajas. Puede permitirte aumentar tus ingresos con rapidez, mudarte a otra ciudad o incluso a otro país, ascender varios niveles profesionales en poco tiempo y muchas otras cosas. Sin embargo, todo debe hacerse con equilibrio. Una trayectoria demasiado fragmentada puede perjudicar el desarrollo coherente de tus competencias y hacer que pierdas determinadas áreas de especialización. Además, si abusas del job hopping, corres el riesgo de convertirlo en un patrón de comportamiento: cada vez que surja un problema en el trabajo, tu primera reacción será marcharte en busca de algo aparentemente mejor. Y esa no suele ser la estrategia más inteligente, porque los problemas existen en todas partes, incluso en las empresas que parecen perfectas desde fuera.

Tampoco debes olvidar los beneficios corporativos que suelen estar vinculados a la antigüedad. Seguros, coberturas médicas ampliadas, bonificaciones y otras ventajas rara vez llegan cuando cambias de trabajo cada pocos meses. En cambio, dentro de una misma empresa puedes cambiar de puesto o de departamento tantas veces como quieras y, en la mayoría de los casos, conservarás todos esos beneficios porque seguirás formando parte de la misma organización.

No cambies de empleo si entiendes que esos movimientos constantes pueden afectar negativamente a la profundidad de tus conocimientos, a tu reputación profesional o incluso a tu bienestar personal. Aunque hoy ganes más dinero, podrías terminar perdiendo más de lo que imaginas a largo plazo. No serás tan competitivo como quienes hayan desarrollado una experiencia profunda y sólida dentro de un sector determinado. Las ventajas a corto plazo nunca superan a los beneficios de una estrategia bien construida para el futuro. En cambio, las decisiones meditadas, cuyas consecuencias comprendes plenamente, siempre terminan jugando a tu favor.

Y si eres un auténtico job hopper o, por el contrario, un profesional que ha permanecido demasiado tiempo en el mismo puesto, ¡te invito a unirte a mi maratón profesional de Lectera! Analizaremos tu situación concreta, definiremos juntos tus objetivos profesionales y diseñaremos la estrategia más adecuada para alcanzarlos.