10 trucos para un aprendizaje en línea eficaz

La educación en línea siempre es autoeducación. El resultado aquí depende solo de ti mismo, de tus objetivos y de tu perseverancia. ¿Por dónde empezar cuando apenas se te ha ocurrido la idea de estudiar en internet? ¿Cómo elegir los cursos adecuados y, lo más importante, aprender de manera que te aporte el máximo beneficio? Tengo 10 trucos para quienes se han tomado en serio su desarrollo profesional y personal.

1. Elección racional de los cursos

Ante todo, debes decidir qué y dónde quieres estudiar. Hoy en día hay muchísimos cursos en línea en el mercado, y a veces es difícil entender qué se esconde detrás de su envoltorio de marketing. Al elegir un curso, actúa de la siguiente manera:

  • Escucha la opinión de conocidos o de personas que hayan realizado los cursos elegidos y que además trabajen en tu ámbito.
  • Evalúa la profundidad de la formación que ofrece el curso: ¿realmente te formará habilidades para trabajar o simplemente te dará conocimientos básicos?
  • Evalúa el costo del curso. No elijas la opción más barata ni la más cara. Elige cursos con un precio razonable, tras cuya finalización sin duda ganarás más de lo que gastaste.

2. Horario de estudio

Después de elegir el curso, presta atención a cómo se imparten las clases.

Los cursos pueden tener un horario fijo o pueden consistir en una serie de videos que puedes ver en cualquier momento. Si se trata de transmisiones en directo, configura recordatorios e intenta no llegar tarde. Si, en cambio, la formación se organiza mediante clases ya grabadas, no saltes de un video a otro: respeta la secuencia establecida.

No descuides las tareas para casa, porque de su realización depende qué tan bien recordarás lo estudiado (y por cuánto tiempo). Intenta dedicar 45 minutos cada día al autoaprendizaje durante un mes: así no solo será eficaz, sino también bastante rápido.

3. «Modo de concentración»

¿Te distraes constantemente con las redes sociales? En los smartphones con Android hay una función especial llamada «Modo de concentración». Limita el acceso a las aplicaciones durante un período determinado de tiempo. Activa esta restricción antes de ver una clase o hacer una prueba. Si usas iOS, en Apple Store puedes encontrar aplicaciones con funciones similares.

4. Mind maps

Tomar apuntes es un imprescindible para cualquier estudiante. Uno de sus formatos se llama mind maps. Estos «mapas mentales» tienen el aspecto de un esquema en forma de árbol, en cuyas «ramas» se representan palabras, ideas, tareas o cualquier concepto relacionado con otras ramas por una idea común. Simplifican el trabajo con la información y ayudan a:

  • memorizar, comprender y reconstruir la lógica de los materiales;
  • explicar visualmente tu postura a los interlocutores;
  • presentar el material de forma breve y concisa;
  • tomar decisiones con mayor facilidad, desarrollar proyectos y crear planes.

Puedes crear un mind map tanto a mano con lápices comunes como en servicios especiales como Bubbl.us o Coggle.

5. Gestión del tiempo «Pomodoro»

Si eres de esas personas a las que les cuesta obligarse por fin a sentarse a trabajar, te salvará el sistema de temporización Pomodoro. La idea es sencilla: pon un temporizador de 20 minutos y dedícalos exclusivamente al aprendizaje, sin distraerte con nada más. Después, haz una pausa de 5 minutos para descansar y luego vuelve a poner el temporizador otros 20 minutos. Y así sucesivamente.

Si no consigues mantener la concentración durante 20 minutos, reduce ese tiempo a 10. Ve aumentándolo poco a poco hasta llegar a 45 minutos, el tiempo óptimo para el aprendizaje diario. Con esta proporción, cada descanso debe durar 15 minutos. ¡Imagínate cuánta información útil recordarás si haces 4 sesiones así al día!

6. Bullet journal

Bullet journal es un sistema de planificación que ayuda a organizar cualquier información, incluidos los planes y las tareas diarias. Lo inventó el diseñador neoyorquino Ryder Carroll: cuando era estudiante, no podía concentrarse mucho tiempo en un solo tema y buscaba una forma de registrar rápidamente sus pensamientos. Así fue como Ryder ideó su sistema de signos para marcar las notas:

  • punto — una tarea que hay que hacer;
  • cruz — tarea completada;
  • signo < — tarea planificada;
  • signo > — tarea pospuesta (no llegaste a hacerla a tiempo);
  • asterisco — pensamientos y notas que no es necesario integrar en el horario, pero que pueden ser útiles en el trabajo;
  • círculo — acontecimiento o evento importante.

¿Cómo es un Bullet journal en la práctica? Escribes una idea, un acontecimiento o una tarea importante en una libreta (de forma libre), y luego pones al lado el símbolo correspondiente. ¡Así de simple!

7. «¿Urgente o no urgente?»

La matriz de Eisenhower es otro método de gestión del tiempo para priorizar la lista de tareas del día. La matriz consta de cuatro cuadrados:

  • importante, pero no urgente;
  • importante y urgente;
  • no importante, pero urgente;
  • no importante y no urgente.

Al colocar cada tarea en uno u otro cuadrante, podrás evaluar su verdadera importancia y decidir a qué prestar atención en primer lugar.

8. Mnemotecnia

La mnemotecnia es el «arte de memorizar», inventado ya en la Antigua Grecia. Es ideal para los casos en los que necesitas aprender rápidamente algunas fórmulas o reglas. El principio es simple: hay que inventar asociaciones personales o usar frases ya hechas de internet. Estas servirán como disparadores de aquello que necesitas recordar. Un ejemplo clásico de frase mnemotécnica conocida por todos es «Mi viejo tío Manolo jamás supo usar números primos». Con ella se memoriza el orden de los planetas del sistema solar. Pero en lugar de los planetas, se puede asociar con cualquier cosa, incluso con las leyes de la física.

9. Multicanalidad

¿Sientes que te has «atascado» en un tema y no puedes asimilarlo por completo? La mayoría de las veces esto sucede porque el método actual de trabajo ha dejado de funcionar contigo (temporalmente). Intenta cambiar a otros canales sensoriales de percepción. Esto significa que no debes leer solo libros, aunque consideres que leer te resulta más cómodo y eficaz que ver videos. Para un trabajo cerebral pleno e integral, hace falta variedad. Así, la combinación de distintos canales mejora el proceso de memorización. Escucha pódcasts y mira seminarios web alternándolos, sin obsesionarte con uno solo de los métodos.

10. Gestión del estrés

Aprender siempre es estresante, porque seguramente tienes que compaginar varias cosas al mismo tiempo: la familia, el trabajo y el autoaprendizaje. No hay que temer el cansancio ni ignorarlo; en su lugar, dedica regularmente tiempo a recuperar energía. Así tu aprendizaje será eficaz a largo plazo y no lo abandonarás a mitad de camino. Lo que mejor ayuda es un descanso nocturno completo, una alimentación adecuada y la práctica de deporte. También hay muchísimas formas cotidianas de combatir el estrés. Entre ellas se pueden incluir la meditación, el yoga e incluso simplemente ese momento en el que te envuelves en una manta y ves tu serie favorita.

Estos trucos sencillos, pero eficaces, te ayudarán a hacer frente a cualquier dificultad del aprendizaje en línea, a disciplinarte y a sorprender a tu empleador o a tus conocidos con tus nuevas habilidades.